Desde 1880

Para finales del siglo XIX ya habían sido superadas las guerras de independencia, y Colombia había entrado en contacto con países diferentes a España, siendo especialmente notoria la influencia de las ideas que se debatían en ese entonces en Francia y Estados Unidos de América.

La región antioqueña ya se mostraba como una de las más prósperas del país, gracias a sus riquezas mineras y a la mayor producción de oro que caracterizó este período, al desarrollo del comercio en su capital Medellín, a la creación de nuevas empresas, a la construcción del Ferrocarril de Antioquia que facilitó la  comunicación con otras partes del país, y aun con el exterior a través del río Magdalena, y a la creación de la Universidad de Antioquia y la posterior Escuela de Minas de la Universidad Nacional, donde se educaron los principales dirigentes antioqueños.

En este contexto se crea la casa de fundición de la familia Gutiérrez, cuyo crecimiento ha sido acompañado por el desarrollo de una gran tradición empresarial en Antioquia.